
Don Víctor: Dejando aparte la claudicación ante la toponimia separatista y todo eso de que tengamos que incorporar al castellano Lleida, Girona, Ourense, etc., como si fueran lugares extranjeros que nunca hubiéramos nombrado en nuestra lengua…
Don Hugo: Sí, escribir Bizkaia u Ontinent como quien dice Uagadugu.
Don Víctor: … Pero es que también resulta ahora, don Hugo, que Mao Tse Tung es Mao Zedong, Pekín es Beijing y Malasia, Malaisia.
Don Hugo: Eso, don Víctor, es como aquel profesor de inglés que tuve hace cincuenta años, que nos reprochaba a los españoles que dijéramos “Argel” y no “Alger”, y ya le tuve que decir: “Mire, míster, nosotros nos habíamos peleado ya mil veces con los argelinos y además la habíamos conquistado cuando ustedes todavía ni siquiera sospechaban su existencia”.
Don Víctor: Mi cuñada Rosa, que tenía la perra de conocer Birmania con sus amigas porque en su juventud había leído no sé qué novela, volvió de sus vacaciones contando que ese país ya no está…
Don Hugo: ¡Atiza! ¿No habrá sido por la subida del nivel del mar?
Don Víctor: … pero que en la agencia las habían enviado a otro, que era también muy bonito, y que se llamaba Myanmar.